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Cómo cuidar tus joyas de frivolité

Una joya de frivolité está hecha de hilo de algodón almidonado y piedras naturales: materiales vivos que, con unos pocos cuidados, mantienen forma y color durante años. Así puedes cuidarla.

Las tres reglas de oro

1. Evita el agua: quítate la joya antes de la ducha, la piscina o el mar. La humedad ablanda el almidonado que da estructura al encaje. 2. Evita perfumes y laca directamente sobre la joya: póntela como último toque, cuando el perfume y el maquillaje ya se hayan secado. 3. Evita doblarla o aplastarla en el bolso: el encaje tiene una memoria de forma que conviene respetar.

Cómo conservarla

Guarda la joya extendida, en su embalaje original o en una cajita rígida, lejos de la luz directa del sol (que con el tiempo puede alterar los colores del hilo y de algunas piedras como la amatista). Si tienes varias joyas, mantenlas separadas para evitar que las piedras se rayen entre sí.

Si el encaje pierde la forma

Que no cunda el pánico: en la mayoría de los casos basta con apoyar la joya sobre una superficie plana y modelarla suavemente con los dedos. Para una limpieza ligera usa un paño suave y seco; para las piedras es suficiente pasarles un paño apenas humedecido, evitando el encaje.

¿Tienes alguna duda sobre tu joya o necesitas una pequeña restauración? Escríbenos: respondemos siempre personalmente en 24-48 horas.

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